jueves, 12 de junio de 2008

Mis amigos

Los amigos, que siempre están a tu lado, con cada uno llegas a compartir unas cosas; pensando... a todos se les quiere... pero realmente la comunicación es muy distinta, ni mejor ni peor, diferente, la verdad es que no se explicar porque con cada uno funciona de diferente manera.
Con esto del cáncer, me he ido dando cuenta que con cada uno he ido compartiendo lo mismo pero de formas distintas, ya que nuestra amistad también tiene formas distintas de manifestarse.
El compartir momentos, la alteración de las prioridades diarias, el hacer importante... tomar café, charlar, pasear, sin pensar que hay cosas pendientes de hacer que te recuerdan que tienes prisa.
Vivir sin prisas,... que tienes pendiente cosas que hacer..., ya era muy importante, pero ahora, ha llegado a ser una buena terapia.
La alegría que da las conversaciones con enanitos, que no hablan bien, pero que incluso a ellos se les nota que hay buen rollito y que solo con una miradita, ya sabes que les quieres un montón y que ellos también te quieren.
Tengo una amiga con la que compartir la misma experiencia, bueno eso del cáncer, ella me está ayudando mucho, porque en ocasiones no hay que expresar con palabras lo que se siente, porque ella ya sabe por lo que estoy pasando, y no únicamente lo físico, sino lo que estoy pensando... y viene bien porque muchas veces no apetece... no quieres hablar.
Cómo te llega, que te digan que no te preocupes por la comida... que te preparan algo sin pedirlo, que se ofrecen para lo que sea.
Y cuando te están llamando a todas horas, sientes que necesitan hablarte y que le cuentes como te encuentras, todo viene bien, es muy gratificante.
Pero lo que tengo siempre en cuenta, es que ya que ellos están por mi, yo también quiero estar por ellos, sintiéndome bien y trasmitiéndoles alegría.
La verdad es que no me ayuda, amigos tristes, se que lo pasan mal, pero la pena no es buena para nadie, para ellos tampoco.
Cuando me veo querido por un amigo verdadero, siento la seguridad, la garantía, la satisfacción de ser apreciado por mí mismo. Y entonces, no dependo ya de mis éxitos ni de mis trabajos para ser feliz.

Sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes; hasta los ricos y los que tienen cargos y poder, parecen tener necesidad sobre todo de amigos... En la pobreza y en los demás infortunios de la vida se considera a los amigos como el único refugio.

Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.

sábado, 7 de junio de 2008

Un tropezón

Creía que estaba superado, que los días malos iban a venir, pero después de pasar algunos tratamientos. No que llegaría tan pronto. Un día bueno y en seguida mal... no podía aguantar de dolor de estómago, me dicen que pueden ser gases, que se pasará. La verdad es que me voy encontrando mejor, aunque se hace pesado, ya que no me deja hacer casi nada.
El día +3 de la primera sesión de quimio (dos días después de la sesión), comenzaron los dolores abdominales. Finalmente resultó que se debían a una pancreatitis que me obligó a estar hospitalizada 3 días. En principio la pancreatitis no está asociada a la quimio. Voy a vigilar (más) la alimentación (fuera grasas).

jueves, 5 de junio de 2008

Hablar con mis hijos

Ayer empecé el tratamiento, iba a hablar de ello, pero realmente lo que me fue más impactante y cercano, fue la conversación y el momento que mantuve primero con María y luego con Diego, mis queridos hijos, no es por cursería, llamarles queridos hijos, es por que expresar con palabras lo que se siente por unos hijos, a veces es complicado.

Bueno el momento, es que se acercó María, algo le pasaba, en principio no habla, es parte de su carácter, y que tiene 14 años, pero sentía que quería hablar… le empecé explicando en que había consistido el tratamiento, le puse buen humor, no es que suavizara mucho, pero le hacía reír.

Ella necesita interiorizar esta nueva situación nueva para mi y para todos, de una manera más especial, creo que más, poco a poco.

Por eso anoche, sentí que quería hablar y nos quedamos hasta las 2 de la madrugada también con Diego, mi otro querido hijo, como dato con 16 añitos. Dos críos que van a empezar a crecer un poquito más rápido que imagino lo harán algunos de sus compañeros.

Queremos, Manolo y yo, compartir con ellos todos los momentos de la enfermedad se produzcan, espero que se llegue a conseguir con la tranquilidad y sensibilidad que muchas veces van a requerir.

María creo que va a necesitar de más tiempo, ella únicamente, ha compartido con una amiga (Noelia), que yo tengo cáncer, pero es que siente que las personas mayores, somos muy pesadas y que me pueden agobiar con preguntas, y pensar de mi, que pobrecita…. Le he explicado que por mi no lo haga, porque se podrá ver por mi actitud que no soy merecedora de sentir lástima, yo y nadie. Que efectivamente es una enfermedad, un poco larga y creo que pesada (espero que soportable), pero que de esto… no me muero (lo digo con mayúsculas), y el hablar te lo va haciendo, como más presente en el día a día y por tanto más cercano y asumible.

Bueno las dos lloramos un poco (creo que es bueno).

Con Diego fue más fácil, también lloramos, pero él es más receptivo, para escuchar, aunque interioriza más, le cuesta más hablar, pero la impresión es que lo lleva bien.

El si lo ha compartido con más amigos, deseo que le sirva. Aunque ninguno debe olvidar y así se lo recordamos, que el primer lugar donde deben hablar y comunicar es en casa


No hay palabra ni pincel que llegue a manifestar amor ni dolor de padre.

¡Es tan fácil hablar de nuestras intimidades a un desconocido y es tan difícil hablar de ellas a un amigo!.

Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.

lunes, 2 de junio de 2008

Sobreponerse

Pensé que no había sido justo, pero ¿para quién es justo que le digan que tiene un cáncer?
Lloré mucho, tenía miedo, no me podía creer que estaba empezando a vivir el final de mi vida.
Sentía mucha tristeza, no ya por mí, pensaba en Diego y María y en Manolo, se me encogía el corazón, de pensar todo lo que nos podíamos perder.
Esa tristeza se me ha ido pasando cuando he sentido a mi familia y a mis amigos, muy cercanos, con muestras de cariño incondicionales, que las he ido sintiendo… que me han dado una fuerza, que ellos no pueden imaginar… que me han trasmitido, que soy muy importante para todos.
Ante eso, no podía mantenerme abatida, y con tristeza, tenía que ser fuerte y debía trasmitirles fuerza y alegría, no quería tristeza a mi alrededor, que lo que tenga que ser… que sea!
Un día leí una frase, que expresa muy bien lo que siento, ...
La felicidad no es carecer de problemas, sino saber enfrentarse a ellos.
Anónimo

miércoles, 28 de mayo de 2008

No es tan malo

Hoy la doctora nos ha dicho que su cáncer no es tan malo, no es de los más agresivos.
Después de tanta incertidumbre y tantas dudas es una noticia extraordinaria. Estamos mucho más tranquilos.
He pensado que sería positivo que Mayte nos fuera contando aquí lo que ha sentido y lo que sentirá durante estos meses que nos aguardan. Como mínimo esto le ayudará a comprenderse y a que le comprendamos mejor.
Hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento.